Registrate acá

Los Mazocchistas

“El Mazocchi es un círculo de madera, cubierto por un paño, que se coloca en la cabeza de manera que los pliegues de la tela   que cuelgan enmarquen todo el rostro”   

Marcel Schwob

 

Su Mazocchis es de una tela suave. Ella dice haberlo escogido así para que su rostro me fuera dulce, cuando me encontrara (ya sabía de mí). El placer que experimento al tocarlo hace mayor aquel que nace del contacto con el resto de su cuerpo desnudo, y que por momentos se seca y se contrae, o se lanza ávido e impúdico a mis caricias, mientras que el tierno velo tiembla ligeramente ante ellas y moja con un poco de rocío mi mano. Su cuerpo, lo puedo notar, cada día se vuelve más árido bajo mis manos (solo bajo ellas) y mis ojos afean su figura esbelta, antes deliciosa; la voz que viene detrás de la seda adquiere por momentos la vibración de un llanto que solo puedo sospechar. El marco de madera que corona la estructura y sostiene el velo es triangular, y ella lo escogió como símbolo sagrado de su ser; como trinidad, tríada, trilogía, tres, 3, 3, divino número que me recuerde su también divina esencia y me haga adorarla como diosa que es sobre mí, raptado, sobrecogido, triste y a veces redimido. Dolor, impotencia y debilidad son mis números. El único momento de superioridad que me permite es al yacer juntos, cuando ella no puede evitar regodearse y deja que mi odio la absorba y devore, haciéndola sufrir e implorar. Vivo de esas pequeñas pausas, y sin embargo, ya son tan poco comunes a medida que crece en mí la repugnancia, y el hastío se establece hasta en los rincones más cotidianos de nuestros quehaceres. Mi Mazocchis es de una tela áspera, y su fabricación menos bella, más rudimentaria. Desde hace un tiempo se descosen pequeñísimas fisuras que por momentos dejan entrever lo que entre sus pliegues se esconde, furtivo, y yo no me daría cuenta de esto si no fuese por la risa entre dientes de mi amada que se debe sonrojar al ver porciones de mi rostro, o sus chillidos de dolor rabioso cuando le expreso mi tristeza y el llanto humedece mi austera máscara, mientras entre sus pliegues se revela una sonrisa.

Título: Los Mazocchistas
Autor: Karim Ganem Maloof
Año: 2012
Correo electrónico: ganemmaloof@gmail.com