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Urgencias

He visto en los ojos de muchos
Una urgencia de querer
Una urgencia de quedarse. De quererse quedar.

He visto también una urgencia de huir. De romper. De quebrarse.
Urgencia de verse, de lamerse, de extrañarse.
Una urgencia simple de amarse.

Las palabras del final se dicen ahora muy rápido. Hay mucho afán. Muchas urgencias juntas.

Urgencias incoherentes.
Urgencia de amar, pero no del todo.
Urgencia de irse, pero no muy lejos.
Urgencia de olvidar, pero sólo a ratos.

Urgencia de caminar. Pero no de la mano.
Urgencia de desvestirse… quitando sólo lo necesario.
Urgencia de leer… pero sólo ciertos párrafos.

De vez en cuando alguna urgencia nos llama. Nos encanta. Nos enamora.

También nos engaña. Nos lleva a menos.

Nos hace dudar de la urgencia misma.

Nos cuestiona. Nos embarga. Nos embriaga.

 

…Dejémonos para más tarde…

 

Para cuando haya urgencia sensata, roja, rica.

Para cuando haya un amar dispuesto. Generoso. Amplio.

Para cuando no haya urgencia de irse. Ni de quedarse. Solo de estar.

 

Hay verdades urgentes, llenas de mentiras urgentes.
Hay corazones urgidos de urgencias vacías. Muertas. Lentas.
Hay tristezas urgentes que no dan espera.

Y uno solo espera.

 

Nos han enseñado a esperar. A pensar que pudo haber sido diferente.

A cuestionar lo necesario – y lo innecesario –

A esconder las cicatrices una y otra vez.

 

/Aunque te hayas desnudado 44 veces y no las haya visto

/Aunque todavía no pueda cerrar los ojos y recorrerte de una vez

 

Correrte. Corrernos. Venir e irnos tantas veces y al mismo tiempo.

 

Hubiera sido mejor no reconocernos en tantas partes, ni tantas letras, ni tantas cartas. Menos mayo, más septiembre.

 

…Él                                                                                  Ella…

 

Se volvieron demasiados puntos suspensivos. Al final no sabían qué hacer con ellos. Trazaron muchas líneas. Garabatearon. Leyeron juntos cuentos de niños en la cama.

Impulsos quebrados. Palabras en cartas que no volvieron a aparecer.

Tenían tanta urgencia de quererse. De lamerse. De untarse.

Retorcerse.

Hasta de pronto, de amarse.

 

…Él                                                                                                         Ella…

 

Estás de más.

                                                                                                                                                Estoy de más.

 

¿Vino?

 

No puedo mezclar esta urgencia con vino.

¿Y si vienes?

 

No puedo mezclar esta urgencia contigo.

 

Natalia Riveros Anzola

  1. Anónimo dice:

    Está buenísimo Natalia!!

  2. Maria Ortiz dice:

    Súper brillante…